Mi vieja se piensa que voy al gimnasio porque ella me obliga a ir. No, voy por mi. Porque tengo ganas. Me da por las pelotas que me diga 'Es tu vida' cuando en realidad pareciera que ella piensa todo lo contrario. Porque los días que tengo gimnasio me dice autoritariamente 'Vos tenés que ir hoy'. SÍ, VOY A IR y no porque vos me lo digas. ¿No era que todo esto es para mí? Entonces no me molestés más porque me sacás todas las ganas que tengo de ir.
Ahora estás sentada al lado mío y siento que no te soporto. Chau, me voy al gimnasio.
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